¿Cómo reconocer al Nuevo Orden Mundial?

Para aquellos que no lo conozcan, traemos aquí y ahora el concepto Nuevo Orden Mundial (NOM), algo que tenemos todos los días a nuestro alrededor, pero que generalmente no vemos. Es cierto que hay que estar un poco preparado para reconocer sus tentáculos, pero una vez que estás educado para ello, lo ves con facilidad. No percibirlo se debe a la forma de actuar, de presentarse, a que no es «vox populi».

Tan sólo hay que preguntarse… ¿qué objetivo persigue tal o cual empresa?…¿qué objetivo de fondo hay en tal o cual anuncio de la publicidad?… ¿qué objetivo tiene tal o cual movimiento político?… y entonces se hace visible.

Pero ¿qué rasgos debemos reconocer?…

Actuación disimulada y publicidad subliminal

El primer rasgo que debemos tener en cuenta es que l mayoría de  los medios usados por el NOM son disimulados y subliminales. «Disimulo», como ya sabemos, significa actuar de forma no directa, mediante personajes y medios que, o bien están camuflados, o bien realizan un papel distinto del aparente. En cualquier caso, al afirmar semejante cosa, fácilmente se nos puede calificar de «conspiranoicos». Esto hace muy complicado no solo reconocer los hechos y circunstancias manejados por el NOM, sino atacarlos o combatirlos porque, por ejemplo, sería inviable hacerlo ante un juzgado para defender nuestros derechos.

Por esto es muy difícil identificar la actividad de esta enorme organización y también por esto aquellos que lo hacen quedan en entredicho.

La razón de esta forma de actuar está precisamente en la organización que, al parecer, es la mano ejecutora del NOM, o el escaparate: la masonería internacional, en todas sus modalidades. Al ser una sociedad «discreta», tiñe de ese rasgo todo lo que produce.

Sobre esta conexión entre NOM y masonería, que no deja de ser algo especulativo, se ha escrito largo y tendido (1). De hecho, el poder detentado por las familias más poderosas del mundo, no se hace sino a través de los gobiernos y los parlamentos, la mayoría de ellos, por no decir en su totalidad, penetrados hasta el tuétano por masones de toda índole y condición, que influyen en la redacción de las leyes, en la aplicación de las mismas, en la forma de aplicar la justicia, en la educación, los objetivos sociales, etc…(2). Esto último, por supuesto, también es especulación, porque no hay documentos fehacientes que demuestren tal conexión.

Formación iniciática

El problema principal para reconocer al NOM es que se requiere una cierta formación iniciática o esotérica para poder interpretar y «ver» las señales en la vida diaria, política, mediática. No todo el mundo está formado en estas disciplinas, aunque cada día hay más personas capacitadas. La introducción en sociedad, desde hace años, de conceptos esotéricos, gracias a la expansión de la Nueva Era, ha hecho posible que muchas personas reconozcan los símbolos con los que trabaja el NOM. La mayoría de estos símbolos, son comunes al orientalismo, a la astrología, la numerología, la egiptología, etc… ¿Por qué usa este tipo de símbolos?… porque según muchos autores el NOM está indisolublemente unido a la masonería y, como hemos dicho, esta organización es iniciática y esotérica (3).

¿Qué pretende el NOM con esta forma de actuar?

Según muchos autores los objetivos son varios, aunque todos coinciden: la división social y política es uno de ellos, como fase previa al enfrentamiento, y más allá, el colapso general.  Es decir, generar  situaciones de caos, de todo tipo, para luego aportar la «solución»:

Ordo ab Chao es la principal divisa del grado 33º del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Para algunos masones también es el lema del rito,  se suele traducir por “Orden al Caos”, aunque es más ajustado “Orden desde el Caos”. No se trata de ordenar el Caos si no que el orden viene del Caos.(4)

La división social y el enfrentamiento grupal se atomiza y se promueve a todos los niveles: estatal, regional, asociativo, familiar, religioso.

Dinamitar las bases sociales, junto con su sistema de valores, es otro de los objetivos. Por eso se trabaja en la educación y se influye en la gente mediante los medios de comunicación de masas. Se erosiona el sistema de valores intentando eliminar los hábitos y valores religiosos de cada sociedad, evitando que sean sustituidos por otros del mismo alcance y con el mismo efecto. Es decir, se eliminan «controles religiosos» y «controles éticos». Uno de esos controles es la familia, a la que se debilita mediante diversas estrategias: separaciones y divorcios, enfrentamiento hombre-mujer, confusión en el papel de cada uno en el seno familiar, ampliación de los tipos de familia, aborto, disminución del tamaño e influencia por tanto de los lazos familiares.

Ataque a las religiones establecidas, especialmente al catolicismo, mediante varias estrategias: introducción de creencias alternativas, de tipo orientalista, a través de movimientos globales como la Nueva Era. La Nueva Era tiene su origen en la Teosofía de Helena Blavatsky, espiritista y teósofa rusa que viajó a EEUU y Canadá en 1851 y que implantó las bases de la Teosofía, doctrina que propugna la unificación de la sabiduría espiritual. Sus conexiones con la masonería están documentadas y, de hecho, esta organización comparte con la Teosofía el cuerpo iniciático. La introducción de nuevas religiones y creencias en occidente, en detrimento del catolicismo, es el rasgo más importante de la Nueva Era, pero esta introducción evidencia una eliminación de valores sin ser sustituidos por otros similares. Es decir, se produce una relajación del «sistema de control y autocontrol personal y social», aumento de la percepción de los derechos y disminución de las obligaciones.

La Teosofía y, en general, todas las creencias y disciplinas extendidas mediante el Nueva Era, fomentan una espiritualidad de carácter personal, mediante un autodesarrollo espiritual, experiencias directas, místicas, eliminando la interposición de la estructura eclesiástica en su relación del sujeto con Dios. En medios teosóficos y de la Nueva Era, esto se defiende como una manifestación de la libertad y de la «Era de Acuario», etapa de realización del individuo frente a Dios. Sin embargo, esto da lugar a múltiples interpretaciones de la divinidad (una por individuo), a la aparición de sectas y a un descontrol del ego. En la evolución personal a través de la religión, siempre ha tenido un papel determinante la observación del ego y su adecuado tratamiento que, difícilmente, se puede conseguir mediante un trabajo individual, sin una adecuada supervisión de un «maestro» o autoridad experimentada. La Nueva Era, se ha visto, ha supuesto la eclosión de sinnúmero de «gurús» y la creación de sectas destructivas.

Otra vía de actuación del NOM es la mezcla de poblaciones. Muchas son las organizaciones dependientes del NOM que fomentan el desplazamiento de poblaciones ingentes de un lugar a otro. A la vez que se promueve la disminución de natalidad en los países desarrollados, se moviliza a millones de personas, bien como emigrantes en busca de trabajo, bien como refugiados huyendo de guerras y desastres. Es decir, el proyecto, y eso se ha podido ver muy claro desde el año 2000 en todo el mundo, consiste en sustituir la población de los países desarrollados por la incorporación cada vez más rápida de emigrantes de países en vías de desarrollo. En los últimos años (2016-2019) estos movimientos se han acelerado y ayudado por ONG´s de titularidad más que sospechosa (Open Arms en el Mediterraneo) y por la desidia a la hora de frenar su entrada a través de las plazas de soberanía de España en el Norte de África.

Mediante la actuación sobre las poblaciones se pretende «disolver» la herencia cultural, las raíces tradicionales, en definitiva la resistencia a posibles cambios que se propongan o se impongan más adelante en tales países. Téngase en cuanta que cada emigrante es un voto, generalmente beneficiándose de subvenciones y ayudas, y por tanto apoyando a los políticos que fomentan tales operaciones. Por último, la presión de la natalidad de los inmigrantes es mucho más fuerte que la de los autóctonos, con lo que se asegura que, en pocas generaciones, la mayoría esté asegurada.

Esto se conoce como «multiculturalismo» y se vende desde multitud de entidades globalistas como una atractiva visión de futuro (5) con rasgos perfectamente generosos, humanistas y solidarios, pero un análisis profundo nos puede mostrar un sinnúmero de peligros para los pueblos actuales, llamados naciones.

Una vía más es la destrucción de la auto-exigencia personal, que antes venía de parte de la educación familiar o grupal, y también por la educación religiosa en forma de fomento de la «responsabilidad». Las élites y las clases medias altas aún siguen fomentando el valor de la responsabilidad, el trabajo duro y el aprendizaje, pero a las clases más desfavorecidas, que no tienen la tradición cultural de varias generaciones de estudios, o de cultura, se las deja indefensas ante el bombardeo de los medios de comunicación masiva, y se les influye mediante programación de radio y TV basura. Al no existir medios de control personal, antes presentes en la religión, estas poblaciones quedan sin protección y caen como chinches frente a la invasión de nuevas «tentaciones»: el juego, la TV basura, la pornografía, etc… que promueven la degradación de las personas.

Esto provoca la aparición de grandes masas de población que quedan sin referentes éticos y sin manera de alcanzarlos. En estas condiciones le es mucho más fácil a los gobiernos imponer políticas globales sin peligro de reacciones contestatarias: aborto, inmigración, impuestos, eutanasia, etc…

El aborto es otra forma de disminuir la capacidad de reacción de una población, porque es, en realidad, el asesinato masivo de la parte más desprotegida de la población: los niños.  La imposición del aborto se hace mediante la paulatina implantación de políticas aparentemente «sanitarias», y se inicia con el cambio de la denominación. Lo que es un infanticidio se empieza a llamar «interrupción voluntaria» del embarazo, se viste de libertad de las mujeres para manejar su vida y su cuerpo, y se acompaña de feminismo, de tal manera que, si no se tiene la posibilidad de ejercer ese derecho, se considera que no se es plenamente libre. La falacia es tan grande que la mayoría de la población occidental, incluso de creencia cristiana, no ve mal el aborto. Se ocultan para ello las imágenes de fetos, la descripción de las mecánicas abortivas y un sinnúmero de detalles cruentos, que son los que verdaderamente hablan del hecho, hasta convertirlo en una mera «idea plausible». 

 

(1) El árbol Masónico. Trastienda y escaparate del Nuevo Orden Mundial. Manuel Guerra Gómez.

(2) El nuevo orden mundial – Series Illuminati IV: La mano oculta de la religion, masoneria y politica. Moises RojasColin Rivers.

(3) Masonería. Ritos. Wikipedia.

(4) Ordo Ab Chao. Masonería Mixta.

(5) National Geographic concluye que este será nuestro aspecto en el año 2060 y es hermoso.

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